¿Cuál es el aceite más saludable para cocinar los alimentos?

 

En los años 60, el aceite vegetal era un artículo de lujo y se usaba con cuidado.

Aceite de oliva, el más saludable

Hoy en día el aceite es tan común y tan barato que la mayoría de nosotros lo usa en abundancia al cocinar, poniéndolo en cualquier cosa, desde la sartén de freír hasta el aliño de la ensalada.

 

Y eso no solo ocurre en la comida casera. El aceite es también un ingrediente en la mayoría de los productos que compramos en el supermercado.

De hecho se estima que ahora el aceite vegetal, y en particular el aceite de soja y el de palma, son dos de los ocho ingredientes que junto al maíz, el arroz, el azúcar, la cebada y la patata proveen el 85% de las calorías que se consumen en el mundo.

Da igual de qué país seas, cada vez más todos seguimos dietas similares que son altas en contenido calórico y bajas en el nutritivo.

Este es un fenómeno que el profesor Benton, director de Investigación Estratégica de la universidad de Leeds y especialista en Seguridad alimentaria y Sostenibilidad, vincula directamente con el comercio global.

Epidemia de obesidad

Más del 50% de la población mundial no tiene un "peso saludable", según un informe reciente del profesor Benton sobre producción alimentaria.

Y a nivel mundial el nivel de obesidad es más del doble del que teníamos en 1980.

"Los más pobres, en cualquier lugar, todavía tienen dificultades para consumir suficientes calorías y están por debajo del peso apropiado. Pero en los países ricos la pobreza no evita que la gente pueda comer y beber calorías, lo que sí evita es que puedan permitirse una dieta rica en contenidos nutritivos", dice su informe.

Entre los productos que analizan se incluye el aceite de girasol, aceite vegetal, aceite de maíz, aceite de oliva refinado y extra virgen, aceite de colza, mantequilla, lardo o grasa de cerdo y grasa de ganso.

Cuando fríes o cocinas a altas temperaturas (a unos 180C) se produce un cambio en las estructuras moleculares de los aceites y grasas que se utilizan.

Pasan por un proceso que se llama oxidación, por el cual reaccionan con el oxígeno en el aire para formar aldehídos y peróxidos lípidos.

A temperatura ambiente sucede algo similar, pero mucho más despacio. Cuando los lípidos se ponen rancios también se oxidan.

Ojo al freír

Para averiguarlo nos pusimos en contacto con la Universidad de Montfort, en Leicester, Inglaterra, donde el profesor Martin Grootveld y su equipo conducen un experimento en el que calientan aceites y grasas a altas temperaturas, como para freír.

Entre los productos que analizan se incluye el aceite de girasol, aceite vegetal, aceite de maíz, aceite de oliva refinado y extra virgen, aceite de colza, mantequilla, lardo o grasa de cerdo y grasa de ganso.

Cuando fríes o cocinas a altas temperaturas (a unos 180C) se produce un cambio en las estructuras moleculares de los aceites y grasas que se utilizan.

Pasan por un proceso que se llama oxidación, por el cual reaccionan con el oxígeno en el aire para formar aldehídos y peróxidos lípidos.

A temperatura ambiente sucede algo similar, pero mucho más despacio. Cuando los lípidos se ponen rancios también se oxidan.

Botella de aceiteDerechos de autor de la imagenSPLImage captionEl profesor Grootveld recomienda el aceite de oliva en general para freír y para cocinar.

Consumir o inhalar aldehídos, incluso en pequeñas cantidades, ha sido asociado a un mayor riesgo de cardiopatías y cáncer.

Pero, ¿qué encontró el equipo del profesor Grootveld?

Un proceso químico que lo cambia todo

"Encontramos que los aceites ricos en polinsaturados, el aceite de maíz o el aceite de girasol, generaron niveles muy altos de aldehídos", le dijo a la BBC.

Eso me sorprendió, porque siempre pensé que el aceite de girasol era "saludable".

"El aceite de girasol y el de maíz están bien siempre y cuando no los calientes mucho, como para freír o cocinar. Es un hecho químico simple que hace que algo que se cree que es saludable se convierta en algo que es muy dañino a temperaturas estándar para freír".

El aceite de oliva y el de colza generaron muchos menos aldehídos, igual que la mantequilla y la grasa de ganso.

El motivo es que estos aceites son más ricos en ácidos grasos saturados y monoinsaturados, y estos son mucho más estables cuando se calientan.

De hecho, las grasas saturadas apenas pasan por esa reacción de oxidación.

La venganza del lardo

El profesor Grootveld recomienda el aceite de oliva en general para freír y para cocinar.

Papas fritasDerechos de autor de la imagenAFP GETTYImage captionCuando fríes o cocinas a altas temperaturas (a unos 180C) se produce un cambio en las estructuras moleculares de los aceites y grasas que se utilizan.

"Primero porque se generan niveles menores de estos componentes tóxicos y segundo porque los componentes que se forman son menos dañinos para el cuerpo humano", explicó.

Su estudio también sugiere que al cocinar, freír en grasas animales saturadas o mantequilla puede ser preferible a freír con aceite de girasol o maíz.

"Si yo tuviera opción entre lardo y polinsaturados, escogería siempre lardo".

El lardo o manteca de cerdo, a pesar de su mala reputación, es rico en grasas monoinsaturadas.

Entonces, ¿cuál es la recomendación general?

Estas son las recomendaiones del profesor Grootveld:

Primero, intenta freír menos, especialmente a temperaturas altas.

Si estás friendo minimiza la cantidad de aceite que utilizas y también toma medidas para tratar de retirar el aceite del exterior de la comida, quizás utilizando un papel absorbente.

Segundo, para reducir la producción de aldehídos escoge un aceite o grasa con un alto contenido de lípidos saturados o monoinsaturados, preferentemente con más del 60% para uno u otro o más del 80% para los dos tipos combinados, y con un contenido bajo en polinsaturados, de menos del 20%.

Grootveld cree que el "compromiso" ideal par la cocina con aceite es el aceite de oliva "porque tiene sobre el 76% de monoinsaturados, el 14% de saturados y apenas 10% de polinsaturados y los monoinsaturados y saturados son mucho más resistentes al proceso de oxidación".

Al cocinar, no parece importar si el aceite de oliva es extra virgen o no. "Los niveles antioxidantes presentes en los productos con extra virgen son suficientes para protegernos de la oxidación causada por el calor".

Y tercero, guarda siempre el aceite dentro de un armario, fuera del alcance de la luz y trata de no reutilizarlos, ya que eso también conlleva la acumulación de productos dañinos.

Consumir o inhalar aldehídos, incluso en pequeñas cantidades, ha sido asociado a un mayor riesgo de cardiopatías y cáncer.

Aunque el aceite de oliva puede resultarnos algo caro, es importante empezar a tener en cuenta la salud por delante de la economía e invertir en productos de calidad

El aceite es uno de los productos más utilizados en todas las cocinas del mundo. En casi todas sus variedades se usa para freír y facilitar la elaboración de diversas recetas que en cierta medida requieren grasa para poder cocinarse.

Al adquirirlo en el mercado es muy normal notar que casi todos son de origen vegetal. Pero… ¿Será que esto quiere decir que todos son saludables?

Muchas personas consideran que sí pero, en realidad, el hecho de provenir de ciertos vegetales no quiere decir que estén libres de compuestos dañinos para la salud.

 

Lo cierto es que así como existen algunos que le pueden aportar grandes beneficios al cuerpo, también hay otros que por su composición química pueden resultar perjudiciales cuando se consumen en exceso.

 

¿Cómo identificar los aceites saludables?

Al ir al mercado es muy fácil confundirse al comprar aceite, ya que suele haber muchas presentaciones y diferentes marcas. El problema es que más del 70% son de los que concentran altas cantidades de ácidos grasos saturados, considerados como los menos saludables.

Cuando de preparar alimentos con aceite se trata, es primordial que todos los consumidores sepan que los mejores son aquellos que están compuestos en gran medida por ácidos grasos monoinsaturados.

Contrario a lo que muchos piensan, la grasa es una parte muy valiosa de la dieta, ya que el organismo la necesita para cumplir de forma óptima sus funciones. La cosa es que hay que saber elegirla para que sean mayores los beneficios que le aporte al cuerpo y menor el impacto negativo que le produzca.

Entonces… ¿Cuál es el mejor aceite para cocinar? ¿Existen alternativas? ¿Qué aceites es mejor evitar? A continuación vamos a responder todas estas inquietudes para hacer una mejor elección la próxima vez.

 

 

Aceite de oliva, el más saludable

Aceite de oliva, el más saludable

Esencial en la dieta mediterránea, el aceite de oliva está considerado como el más saludable para cocinar todo tipo de alimentos.

Está compuesto por ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados que podrían resultar muy beneficiosos para funciones importantes del organismo como es el caso del metabolismo y la circulación.

Cuenta con ácidos grasos omega 9, concretamente ácido oleico, el cual no interfiere en el metabolismo del omega 3 como sí hace el omega 6 que contiene el aceite de girasol.

Siempre se aconseja elegir el que es 100% extra virgen, ya que no ha sido sometido a refinamientos y conserva al máximo todas sus propiedades; sin embargo, cabe mencionar que puede ser bastante costoso.

A la hora de cocinar se puede utilizar a medias y altas temperaturas. Su suave sabor va muy bien en casi todo tipo de platos, aunque algunos creen que podría ser demasiado fuerte para la elaboración de dulces.

¿Qué otros aceites son de tipo saludables?

Aceite de girasol, otro tipo de aceite saludable

Para quienes buscan otras alternativas al aceite de oliva, ya sea por precio o por sabor, existen otros monoinsaturados saludables que pueden resultar perfectos para todo tipo de dietas. Entre estos cabe mencionar:

  • Aceite de girasol.

  • Aceite de cacahuete.

  • Aceite de canola o colza.

  • Aceite de ajonjolí.

  • Aceite de coco.

  • Aceite de semillas de uva.

  • Aceite de linaza.

¿Cuáles son los aceites que es mejor evitar?

Margarinas y otros aceites que es mejor evitar

 

Aunque sus precios son muy atractivos y a simple vista son inofensivos, es mejor evitar al máximo los aceites que contienen elevados niveles de grasas saturadas. Esto incluye aquellos productos grasos para cocinar que contienen lípidos hidrogenados como es el caso de las margarinas.

Este tipo de aceites no solo son más ricos en calorías, sino que, al calentarse, presentan un cambio en su estructura molecular resultando muy dañinos para la salud.

Los aceites que se deben evitar incluyen, entre otros:

  • Aceite de palma.

  • Aceite de soja.

  • Margarinas.

  • Aceite de maíz.

  • Manteca de cerdo.

Te recomendamos leer: ¿Qué son las grasas saturadas y en qué alimentos se encuentran?

¡Para tener en cuenta!

Siendo conscientes de que no todos los aceites son buenos para la salud, como consumidores es primordial empezar a tener más en cuenta la calidad que el precio.

Aunque algunos aceites ayuden a ahorrar una cantidad significativa de dinero, antes de comprarlos es bueno ponerse a pensar si vale la pena arriesgar la salud.

Es cierto que de forma inmediata parecen no hacerle ningún tipo de daño al cuerpo; no obstante, los peligros se empiezan a notar con el pasar de los años y el deterioro de la salud. ¡Cuidado!

Siguenos En Nuestras Redes

Síguenos para ganar boletos, participar en concursos y conectarte con nuestros locutores.

Al Aire

Remate Al Aire [ Claudia Cruz Morales ]
[ Venta, Compra, Remata ]
On Air Now : 10:00a - 2:00p

Listen Live!
E-Mail

Baja Nuestra Aplicacion

Web Analytics
0
Total Shares